En otra oportunidad ya te conté el origen
del chutney (indio) y te pasé una receta muy fácil de repollo colorado y
manzana. Esta vez, siguiendo con el color púrpura, que me encanta, les propongo
uno de remolacha. Te aseguro que aunque no seas amante de esta hortaliza, en la
combinación con el resto de ingredientes y especias, la vas a amar. Además es
súper simple de hacer, se puede conservar por mucho tiempo y tiene mil usos:
para acompañar carnes, como parte de una ensalada, relleno de un sandwich, para
acompañar una picada o como entrada sobre algún queso que te guste.
Solo tenés que mezclar todos los
ingredientes que te voy a mencionar y llevarlos al fuego por 45 minutos a 1
hora, o hasta que tome consistencia de mermelada.
Yo usé: 2 tazas de remolacha pelada
y rallada, 1 manzana roja grande rallada, 1 cebolla grande cortada en pluma, 100 cc de vinagre de
manzana, 200 grs de azúcar de mascabo (puede ser común), 1 cda. al ras de sal
gruesa, 1 cda. de ralladura de jengibre, ½ cda. de canela.
La verdad es que no me basé en una
receta específica, así que las cantidades fueron a gusto mío, por lo que vos
podés adaptarlas según el tuyo. Por ejemplo, reemplazar manzana por pera, usar
aceto en lugar de vinagre, agregar otras especias o ajo, etc…
Lo podés envasar en frascos
esterilizados y conservar por varios meses, o en un recipiente hermético en la
herladera hasta 2 o 3 semanas sin problemas.
Haceme caso y anímate a algo
diferente.