Hola
a todos…sé que tengo un poco abandonado el blog, pero la verdad es que por
temas laborales no estoy con mucho tiempo libre como sentarme a escribir. Aún
así, no quiero dejar de compartir esta receta, que es fácil, sana y deliciosa. Sin
más preámbulo paso a contarles. En un bol mezclar 1 taza de azúcar con jugo y
ralladura de 1 limón grande o 2 chicos, 80 cc de aceite de girasol, 1 chorrito
de vainilla y 1 taza de agua natural. Agregar 1 y ½ taza de harina con 1 cdita
de polvo leudante. Mezclar todo y volcar en un molde rectangular lubricado y
enharinado. Cocinar en horno medio por unos 30 a 35 minutos. Tiene que estar
firme pero no muy dorado. Dejar enfriar y cortar. Eso es todo!
Recetas, lugares, datos útiles y consejos para aprovechar al 100% tu cocina y disfrutar a pleno del mundo de la gastronomía.
lunes, 24 de octubre de 2016
Bocados de limón 100% veganos
martes, 6 de septiembre de 2016
El mejor budín vegano de naranja!
Esta
receta de budín es increíble. No solo es súper sano, sino que es muy húmedo,
pero a la vez esponjoso, y el sabor es sumamente delicado. Además es muy fácil
de hacer y los ingredientes son de uso cotidiano.
Solo
tenés que batir 300 grs de azúcar con 375 cc de jugo de naranja (natural, nada
de usar envasado eh?). Agregás 50 cc de aceite de girasol, ralladura de dos
naranjas, y 225 grs de harina con ½ cda. de polvo leudante. Lo volcás sobre un
molde de budín con un papel en la base (para facilitar el desmolde) y lo
cocinás en horno moderado por unos 40 a 50 minutos, cuidando que no se dore
demasiado.
Podés
usar azúcar y harina integral, o al menos un porcentaje de ellas si no te
animás a hacerlo 100% integral.
Yo
lo decoré con un glaseado tradicional, pero realmente no es para nada necesario…
martes, 16 de agosto de 2016
"Restaurant Maschwitz", una grata sorpresa en el camino
El finde pasado fuimos a pasear para
la zona norte, ruta 9, para el lado de
Escobar y Maschwitz. La idea principal era conocer el nuevo emprendimiento “Torrepueblo”,
un barrio que pretende emular a La Toscana (en Italia). No está mal, pero
tampoco vale la pena el viaje solo para ver eso; una construcción diferente,
con una plaza central muy pintoresca, algunos locales gastronómicos y una feria
de artesanías y productos locales. En fin, después del breve paseo, siendo la
hora cercana al almuerzo y con ganas de justificar la salida, decidimos buscar
algún lugar tranquilo para comer bien. Una opción era el Mercado de Maschwitz,
pero un domingo, con clima de primavera, sabíamos que iba a ser un caos, así que
lo descartamos enseguida. Yo dije, agarrá la colectora y algo va a aparecer.
Mmmm…bueno, había unos cuantos lugares pero ninguno nos convencía, así que nos
metimos directamente en Maschwitz, por lo que suponíamos era la avenida
principal (Avda. Villanueva) y después
de ir y venir, estacionamos en una cuadra donde había dos locales, ambos
restaurant y parrilla. Optamos por el que nos pareció un poco más pintoresco,
dentro de la sencillez que caracteriza a los restaurants de pueblo. Oh
sorpresa!...hicimos la mejor elección de los últimos tiempos. El lugar se llama
“Restaurant Parrilla Maschwitz”. Es sencillo, pero se respira un ambiente muy
cálido y familiar. Ahora vamos a lo que nos compete. La carta ofrece pizzas,
minutas y parrilla. No cobran cubierto y te sirven tostadas saborizadas y
mayonesa de perejil para la previa, y con los principales, pan fresco. Las
ensaladas son un caso aparte. Abundantes, frescas, ($35 cada una) y para
destacar los aderezos: ambos de primera marca! Ni en las mejores parrillas de
Capital ví esas botellas servidas en la mesa, un lujo!...muchos deberían
aprender.
Para empezar pedimos chorizo ($35) y
morcilla ($30), ambos enormes, crocantes por fuera y tiernos por dentro.
Para
seguir, una porción de vacío ($125), una porción de pechito ($115). Las carnes
con una cocción impecable, se deshacían en la boca. La porción de pechito
constaba de unas 10 “ribs” y un trozo de manta pura carne.
Las bebidas sin alcohol chicas $30, hay bebida de 1,5 lts. Y la atención excelente, una sola camarera para todo el lugar, son dos salones grandes, y tuvo todo bajo control, sin perder la amabilidad ni un segundo. Para terminar, les comento que aceptan tarjetas.
Cómo llegar?, ruta 9, ramal Escobar,
la salida de Maschwitz, hacia la derecha, debe ser km 42 aprox. Desemboca en Avenida Villanueva, hacen 2 o 3 cuadras y la
van a ver a mano derecha. Igual si lo buscan en google maps aparece.
lunes, 8 de agosto de 2016
Cremoso de papaya y leche de coco
Amo
comer helado, y por temas de salud hace unos años decidí cambiar el healdo
industrial por el casero, hecho a base de frutas. Como en invierno me dá un
poco de frío comerlo, me gusta hacer mousses con las frutas. Muchas veces uso
las semillas de chía para espesarlas, pero debo reconocer que puede resultar
una textura un poco extraña, más para quienes no están acostumbrados. Así que
hice a la prueba de usar agar-agar, y quedó genial. Solo licué 200 grs de
papaya con 200 cc de leche de coco, vainilla y ralladura de limón. Disolví 5
grs de agar-agar en 50 cc de agua fría y 50 cc de leche de coco. Llevé todo
alfuego y cuando rompió hervor le agregé el licuado y lo cociné por 1 minuto.
Yo lo endulcé con un poco de stevia, pero si la fruta está muy dulce ni
siquiera es necesario. Lo dejé enfriar y lo volí a licuar hasta que logré una
textura súper cremosa. Les aseguro que no tiene nada que envidiarle a un yogur
o postre lácteo. Lo pueden combinar con granola, o para rellenar una tarta, o
para comer así solito…sea como sea es delicioso.
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Recetas saludables
lunes, 25 de julio de 2016
Galletas de avena y nuez 100% veganas
Hace un tiempo compartí una receta de este tipo de galletas,
en la que para reemplazar al huevo usaba semillas de lino activadas. Algunos me
decían que se les complicaba moler las semillas porque era poca cantidad, o que
no estaban seguros de cuánto tiempo activarlas. Es por eso que seguí haciendo
pruebas y llegué a una receta 100% vegana sin la necesidad de usar lino u otro
aglutinante. Se trata solo de mezclar ingredientes y el resultado es fabuloso,
súper crocantes y sin nada que envidiarle a las tradicionales, que suelen
llevar manteca y huevo, y en general caen un poco pesadas.
Manos a la obra!. En un bol mezclá 170 grs de azúcar (de
mascabo o integral) con 100 cc de aceite de girasol. Cuando el azúcar está bien
disuelta agregá 50 cc de jugo de naranja, un chorrito de esencia de vainilla y
saborizá con ralladura de cítricos a gusto. Aparte mezclá 250 grs de avena con
100 grs de harina integral, ½ cda. de polvo leudante y 50 grs de nueces picadas.
Incorporá los secos a los líquidos y mezclá hasta formar una masa que puedas
moldear con las manos sin que se te pegotee. Armá montoncitos sobre una placa
lubricada o con una plancha antiadherente, aplastalos un poco y enfriá por unos
20 a 30 minutos en heladera o freezer (es para que no se deformen durante la
cocción). Cocinalas en horno medio por unos 15 minutos, cuidando que no se
doren demasiado para que no se pongan amargas….y a disfrutar!.
Tené en cuenta que en caliente va a parecer que están
blandas, pero en cuanto se enfrían quedan geniales.
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