miércoles, 16 de octubre de 2013

Biscottis, pequeños trocitos de Italia para compartir...


La palabra “biscotti” proviene del latín “biscoctus”, que siginifica dos veces cocido, y justamente se les llama así a estas pequeñas delicias porque su preparación requiere de una doble cocción. En realidad en Italia se las conoce como Cantuccini, ya que biscotti es un término más genérico. En fin, sea como sea, hay muchísimas recetas de este clásico italiano, la mayoría llevan almendras y alguna especia, como anís o canela, pero admite muchas variantes, así que yo les doy la idea y se las dejo a criterio de su imaginación para que creen su propia versión.

Para empezar hay que mezclar 2 huevos con 1/3 vaso de vino espirituoso (en Italia usan el “vinsanto”, que es un vino de postre, pero podemos reemplazarlo por moscato, oporto, mistela o marsala), ralladura de naranja y una pizca de canela. Aparte, mezclar 300 grs de harina con 1 cdita. de polvo leudante, 150 grs. de azúcar y 150 grs. de fruta seca picada (almendras, nueces, avellanas, castañas, etc…). Incorporar ambas mezclas, tomar la masa y formar tres cilindros. Colocarlos en una placa enmantecada y enharinada y cocinar en horno medio por 20 a 25 minutos, hasta que estén levemente dorados. Retirar y dejar enfriar.

 
 
Para terminar, cortar rodajas finas y acomodar en una placa limpia. Poner el horno al mínimo y dejarlas secar hasta que estén crocantes. Te recomiendo hacer mucha cantidad porque guardados en recipientes herméticos duran muchísimos meses.

Dato: para que las rodajas queden parejas y no se rompan, podés poner los cilindros ya cocidos un rato en el freezer antes de cortarlos.

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